Carl Walther GmbH lleva fabricando pistolas en Alemania desde 1886. Pocas empresas en el mundo pueden decir que han sido relevantes durante más de un siglo en el mercado más exigente que existe: el de las armas de servicio para policías, militares y fuerzas especiales. En ese tiempo, Walther no solo ha sobrevivido a cada ciclo tecnológico del armamento ligero, sino que ha protagonizado muchos de ellos.
La PPK, presentada en 1931, redefinió lo que podía ser una pistola compacta de porte. La P38 fue la primera pistola de doble acción con seguro de percutor adoptada por un ejército de primera línea. La P99, lanzada en 1996, anticipó casi todo lo que hoy damos por sentado en una pistola policial moderna: empuñadura ergonómica, doble acción con percutor armado y preparación para ópticas. Y la PDP (Performance Duty Pistol), la generación actual, ha llevado esa evolución a su expresión más madura.